lunes, 24 de noviembre de 2008

EL PODER DE LA SANGRE DE CRISTO

Romanos 5:9-10
“Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación”.
Tenemos que reconocer que ninguna medida de crecimiento espiritual por muy grande que sea, puede remplazar al poder de la Sangre de Jesucristo, sólo por la Sangre de Cristo llegamos a la presencia de Dios, cuando nuestra conciencia está purificada por la Sangre de Cristo da testimonio de que estamos agradando a Dios pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrán ya más conciencia de pecado. Las acusaciones de Satanás pueden ser de muchas formas, pero el fin es debilitarnos para que perdamos la posición en la Sangre de Cristo. Cristo es el mediador del Nuevo Pacto, en griego la palabra mediador, toma el significado de abogado defensor, la pregunta es: ¿estamos posicionados en el mediador ”abogado defensor”? o ¿estamos escuchando al acusador?
Romanos 8:31” ¿Qué, pues, diremos a ésto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
La voz del cielo nos dice: Apocalipsis 12:11
“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos. Y menospreciaron sus
vidas hasta la muerte”.
La Sangre es la base para la victoria y el medio por el cual Satanás es vencido. Satanás bien puede acusarnos, pero nosotros podemos responder que 1Juan 1:7
“la Sangre de Jesús nos limpia de todo pecado”.
Nosotros no sólo tenemos que rechazar todas las acusaciones infundadas sino que también tenemos que rechazar todas las acusaciones con base, cuando algún hijo de Dios ha hecho algo malo sólo necesita la Sangre de su Hijo no las acusaciones de Satanás. La palabra de Dios en ninguna parte de la Escritura dice que después de haber pecado tengamos que ser acusados lo que realmente importa es si hemos reconocido o no nuestro pecado. ¿Lo hemos reconocido? En caso afirmativo, que más se nos puede decir entonces, si Cristo es nuestro abogado. Todo pecado significa pecados grandes y pecados pequeños, pecados que se recuerden y pecados olvidados, pecados visibles y pecados invisibles; pecados que creemos que pueden ser perdonados, y pecados que creemos que no pueden ser perdonados; todos están incluidos en ese “ todo pecado”,
La Sangre no nos limpia uno o dos pecados sino que nos limpia de TODO PECADO.
Romanos 8:33
“¿quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica”



2 comentarios:

Anónimo dijo...

un hermoso tema y tremendo mensaje bendiciones que lapaz de DIOS este con ustedes.

Anónimo dijo...

La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado, El pagó un precio muy alto en la cruz, más la sangre no tiene poder sanador ni de aseguranza como muchos creen