domingo, 15 de febrero de 2009

QUIÉN ES EL CULPABLE DE TUS MISERIAS, MIRA HACIA ADENTRO Y LO DESCUBRIRÁS. AUTOCRÍTICA.

Marcos 7.20-23
Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.
Es muy humano culpar a las personas de los problema que uno arrastra, los cristianos no deben pensar que algo exterior puede contaminarles puesto que la “contaminación exterior”, no tendría ningún efecto ni poder, si el cristiano se presentara en todo momento como justificado, y por lo tanto, la Paz que Dios le regalo gratuitamente estuviera en él de manera constante. Muchos creyentes se acomodan a culpar a otras personas de su malestar interior, ¡“por culpa de esta persona no tengo paz”!, es un grandísimo ERROR porque ¿Una sola persona tiene poder para quitarte la paz que Dios te ha regalado? La respuesta es un rotundo NO. Las personas y las circunstancias, es decir lo de fuera, no pueden contaminar al cristiano, frente a la divinidad y su escudo divino, las circunstancias y la “INFLUENCIA exterior” quedan reducidas a simples cenizas.¿ En algún momento os planteasteis la idea de que quizá lo que estás defendiendo no es la justicia divina sino la tuya propia?, que quizá culpas lo externo y a las personas de fuera , cuando la fuente de contaminación en tu vida es tu propio YO. Estoy segura de que todos lo hemos pensado, pero es mucho más cómodo seguir culpando a los demás que enfrentarse y negarse a las concupiscencias de uno mismo, es más fácil buscar culpables, porque enfrentarse a la carne implica llevar tu Cruz cada día, y no es una tarea carnalmente apetecible. Quizá es algo que en el fondo nos cuesta más de lo que pensamos, quizá no era tan fácil como nos lo habían contado o dibujado. La Cruz no es algo que se lleve cómodamente, nadie dijo que fuera fácil pero sí lo único eficaz, puesto que sin ella jamás habrá Paz, puesto que nuestro interior no nos lo permitirá. Nadie y nada tiene potestad para evitar que llevemos la Cruz excepto nosotros mismo que inconscientemente nos negamos a llevarla, siendo sepulcros blanqueados que intentamos aparentar pureza y buena imagen para disimular la podedumbre que nos invade. Porque hablamos de Dios y de lo maravilloso de El pero negamos la eficacia y la verdad que conlleva, porque queremos lo cómodo y sentirnos mejor que los que no creen, pero en ocasiones no se aprecia la diferencia y lo sabemos, porque la hipocresía implícita en la raza humana nos lleva a señalar a otros antes que a uno mismo, porque hablamos de las personas como si fuésemos dioses emitiendo juicios cuando no conocemos su interior ni circunstancias, porque hablamos del amor y practicamos la doble moral en ocasiones, porque nuestra carne aun latente nos hace ver que el enemigo y nuestro problema es lo de afuera, el mundo contaminador que nos desconecta de Dios, cuando nuestro problema es nuestro YO contaminado que aun siente debilidad por lo mundano, puesto que como ya he dicho un cristiano justificado está por encima de lo mundano puesto que tiene el poder de lo alto, y este es insuperable, porque mirar hacia afuera para ver lo mundano cuando está dentro. La Cruz es salvación pero solo hay un camino por el que hay que peregrinar lo demás son rodeos para seguir en la carne, la auto crítica y negación a nuestras concupiscencias, es decir a la vieja naturaleza, es el único camino hacia la libertad y el amor, y solo TU puedes impedirte recorrer este camino, nadie más tiene poder para hacerlo ya que lo de fuera es un mero indicador de lo que hay dentro de ti. Deja de señalar, culpar, juzgar, y ser duro/a con las personas, mirar hacia adentro es el principio, aunque por supuesto la victoria pertenece a Dios ya que es quien hace toda la obra. La libertad es posible, pero antes de buscarla primero hay que tener claro que es en realidad lo que nos la quita.



4 comentarios:

Luis Enrique Alvarado dijo...

Dios te bendiga, me gusto mucho tu blog y tus articulos, me gusto mucho esto, .... Nadie y nada tiene potestad para evitar que llevemos la Cruz excepto nosotros mismo .

Dios te bendice
Atte.
Luis E. Alvarado

Lydia dijo...

Gracias amigo! Dios te bendiga también a ti, estoy leyendo tu blog y voy a seguirlo. Así es, por muchos que sean los problemas y obstaculos que se interpongan, la Paz y el Poder de Dios está sobre todas las cosas,y nadie puede arrebatarnosla, Un saludo!

Paula Andrea dijo...

Que buna reflexión .. más cuando sabemos que esta inclinación de la carne tiende a justificar nuestros actos caragandoselos al otro como hizo Adán con Eva "la mujer que me diste por compañera me dio del fruto y comí"...
Por lo demás es bien importante retener este pequeño timosn que rige al cuepro y no permitirse su dominio dado el daño que peude causar..
un saludo desde www.levantatusmanos.blogspot.com
Feliz fin de semana

Lydia dijo...

Hola Paula, bienvenida, justificar es esconder y engañarse, no lleva aninguna parte, la autocritica nos refleja la necesidad de crucificar ese "yo" que nos aparta de nuestro creador, bendiciones!